Se entiende por finanzas digitales, el uso de tecnología innovadora (como la inteligencia artificial, blockchain y big data) para transformar los servicios financieros.
Se entiende por finanzas digitales, el uso de tecnología innovadora (como la inteligencia artificial, blockchain y big data) para transformar los servicios financieros.
Alexis Nickin Gaxiola

Finanzas digitales para principiantes

El termómetro del mundo moderno no está en los rascacielos o en los mercados bursátiles, sino en la forma en que administramos nuestro dinero; y en esa transformación, las finanzas digitales se han convertido en la columna vertebral de nuestra vida cotidiana.   

Pero ¿qué son realmente? En términos simples, se trata del uso de tecnologías —desde aplicaciones móviles hasta inteligencia artificial— para gestionar, mover, invertir o proteger nuestros recursos económicos.  

Lo vemos todos los días; cuando alguien paga con su celular, cuando una emprendedora recibe un microcrédito sin pisar una sucursal, o cuando un joven comienza a invertir desde una app con apenas unos pesos.    

De acuerdo con el Banco Mundial, más del 76% de los adultos en economías emergentes ya utilizan algún tipo de servicio financiero digital, una cifra impensable hace apenas una década.  

El avance de las finanzas digitales 

Pero ¿por qué son tan importantes las finanzas digitales? Porque democratizan el acceso.

Durante años, millones de personas quedaron fuera del sistema financiero tradicional por falta de infraestructura, requisitos o costos elevados.   

Hoy, gracias a la digitalización, basta un dispositivo móvil y conexión a internet para integrarse al sistema económico.   

Estudios del Fondo Monetario Internacional (FMI) señalan que esta inclusión impulsa el crecimiento, reduce brechas sociales e incrementa la productividad.  

Además, las finanzas digitales nos permiten tomar mejores decisiones.   

Cambio de paradigma digital

Plataformas de análisis, alertas inteligentes y herramientas de presupuesto nos ayudan a entender cómo gastamos y cómo podríamos ahorrar.   

Incluso la OCDE ha documentado que la educación financiera apoyada en tecnología incrementa significativamente la capacidad de planificación en jóvenes y adultos.  

Pero quizá lo que más valoro es su capacidad de adaptarse a nuestra vida real; ya que, vivimos a un ritmo acelerado, y las finanzas digitales acompañan ese ritmo, porque son rápidas, seguras y disponibles 24/7.  

Para mí, hablar de finanzas digitales no es hablar del futuro, sino del presente; un presente que, si lo aprovechamos con responsabilidad, puede abrir puertas que antes parecían reservadas para unos cuantos.